miércoles, 10 de octubre de 2012

Quizás haya venido a escribir lo que nunca llegarás a leer. Lo que nunca llegarás a saber.



He venido a contarte lo que nunca me he atrevido a decirte. Lo que nunca he llegado a poder salir de mi boca.

Palabras enredadas en el nudo que se me formaba en la garganta cada vez que tú estabas cerca. Palabras que nunca nos atrevimos a decir, porque no éramos esa clase de personas. Palabras que nunca tuvieron su momento o quizá nosotros nunca supimos encontrarlo. Simples palabras que podrían haber cambiado todo nuestro mundo, y que  a día de hoy seguimos sin pronunciarlas, porque es demasiado tarde, porque tengo más de 1000 deudas con sus labios que nunca podré saldar. Tenemos millones de momentos por vivir, y el tiempo no nos espera, huye fugitivo. Me necesitabas y yo a ti más que al oxígeno. ¿Necesidad o capricho? Nunca lo sabremos. Tampoco queremos. Sólo te quiero aquí, a mi lado, dispuesto a escribir una historia con magia. Pero no una historia de hadas, no. Hablo de una historia sin final, de palabras que no se dijeron porque todo lo decían las miradas. Palabras de amor, simples palabras que se quedaron en el aire que hay que coger entre un beso y otro. 
Y sí, es cierto, te quiero. De manera inexplicable. Es algo como pedir un regalo a tus padres por navidad pero que ellos te niegan que  lo tendrás porque es demasiado caro. Llega el día de Navidad y hay regalos debajo del árbol, y ahí está lo que hace semanas había pedido y era tan caro. Es como esa sensación de satisfacción después de hacer las cosas bien. Como quitarte los tacones después de una noche loca de fiesta, un alivio.
Diré que es cierto que sonrío cuando me insultas, cuando me pegas, cuando me recuerdas lo mucho que me quieres y cuando estás cerca mío. No negaré que siempre que me hablas te miro a los labios, ni tampoco que me encantaría probarlos por tercera vez. No desmentiré que pienso en ti y que me encantaría que tú hicieras lo mismo. Que me encantaría que pensases, creyeses y rieses las mismas veces que yo lo hago por ti. Es cierto que esto que siento no es mutuo. Es cierto que esto que creo no es real, y es cierto que esto que pasa es demasiado raro.




No hay comentarios:

Publicar un comentario