martes, 17 de abril de 2012

Que yo también sé mentir. Que yo también lo hago a menudo.



Creo que lo que más me asustaba era el saber que no era nada para ti. Nada. Ni amiga, ni conocida, ni desconocida. Nada.

Bueno, quizás esa sea la razón por la que no me arrepiento de lo que he hecho, de lo que he dicho, de lo que deje de hacer por no verte más la cara. Sabes perfectamente que podíamos haberlo tenido todo solo con el roce de tu piel con la mía. Podíamos haber sido uno; un mismo corazón quiero decir. Podíamos haber rozado el cielo con un cruce de miradas. Lo sabías, y eso era lo que te asustaba, pero nunca lo dijiste. Seguiste haciéndome daño. Desgarrando poco a poco aquello que menos me quedaba, y que más anhelaba tener. Te di todo lo que pude, y lo que no también, sabiendo que pronto todo esto acabaría y tendría que luchar con consecuencias. Pero aquí estoy, perdiendo mi preciado tiempo regalándote algo que no te mereces, mi cariño.

Aunque hayas sido la persona más desagradable al dejarme de aquella manera. Aunque seas el tipo más engreído y egocéntrico del mundo, sigo echando de menos tus caricias, tus abrazos, tus "buenos días mi princesita de ojos marrones". Echo de menos tus mensajes sin sentido alguno donde prometías  un futuro juntos no muy lejano.

Ya no es lo mismo que otra persona me de abrazos cuando tengo frío. Ya no es lo mismo decir 'te quiero' a alguien que no eres tú. Ya no es lo mismo sonreír. Ya no es lo mismo ser feliz por ver a dos personas agarrándose de la mano sabiendo que tú vendrás dentro de nada a darme ese amor que he estado esperando durante dos semanas mientras estabas lejos.
Como podrás ver, ya nada es lo mismo. Ya no sé soñar porque no estás a mi lado. Ya no sé si decir que te he olvidado y que puedo seguir adelante sin necesidad de ver tu jodida sonrisa al despertar. Porque yo suelo decir a los demás que te he olvidado, pero es una de las cosas que nunca haría, por mucho daño que me haya hecho el pasado.



viernes, 13 de abril de 2012

"Ninguno de los dos seréis perfectos."

"He’s not perfect. You aren’t either, and the two of you will never be perfect. But if he can make you laugh at least once, causes you to think twice, and if he admits to being human and making mistakes, hold on to him and give him the most you can. He isn’t going to quote poetry, he’s not thinking about you every moment, but he will give you a part of him that he knows you could break. Don’t hurt him, don’t change him, and don’t expect more than he can give. Don’t analyze. Smile when he makes you happy, yell when he makes you mad, and miss him when he’s not there. Love hard when there is love to be had. Because perfect guys don’t exist, but there’s always one guy that is perfect for you.”